Antes de hablar de controladores o escenas, conviene entender el orden real de trabajo. Revisamos el estado de la instalación eléctrica y las trazas de cable existentes, porque de eso depende dónde ubicar los controladores y cómo dividir las zonas. Si el edificio ya tiene canalizaciones aprovechables, el montaje se simplifica bastante; si no, hay que prever obra civil.
La primera visita sirve para medir, fotografiar y anotar limitaciones. No es una reunión comercial: es un levantamiento técnico que después se convierte en propuesta.
La mayoría de las consultas llegan con una idea general: hay que iluminar un frente, una línea de cornisa o una terraza, y todavía no está claro qué controlador hace falta ni cómo se reparte el trabajo. Antes de mover cualquier cable conviene entender el recorrido completo.
Estos son los pasos que seguimos en un proyecto de control de fachada. No todos los casos necesitan lo mismo, pero el orden ayuda a saber en qué punto está cada decisión y qué se espera de cada parte.
Recorremos el perímetro, revisamos canalizaciones, tableros y puntos de alimentación disponibles. De ahí sale un plano de zonas: qué tramos van juntos, dónde puede ir cada controlador y qué cableado ya sirve sin rehacerlo.
Se decide cuántas zonas conviene separar y qué escenas tienen sentido para el uso real del edificio: apertura, horario comercial, cierre, modo nocturno. También se define si el manejo será por panel local, por horario astronómico o por ambos.
Con las zonas cerradas, se arma el esquema eléctrico y de datos: ubicación de controladores, fuentes, repetidores y protecciones. Este documento es el que usa el instalador en obra, así que se revisa contra lo que realmente hay en el frente.
Se instalan controladores y se cargan los parámetros de cada zona. En esta etapa se ajustan niveles, tiempos de transición y respuesta de los sensores. Es habitual que alguna escena se corrija después de verla encendida por primera vez.
Se dejan cerradas las escenas definitivas y se documenta cómo modificarlas. La persona que queda a cargo recibe el mapa de zonas, el listado de escenas y el procedimiento para reportar fallas o pedir cambios.
Si querés ver qué tipo de proyectos ya resolvimos con este esquema, podés revisar las capacidades de trabajo o escribirnos directamente desde contacto para coordinar el relevamiento.
En la puesta en marcha de un sistema de control para fachadas y contornos LED, la mayoría de las dudas aparecen en las primeras semanas: cómo se conecta el controlador a la red del edificio, qué pasa si una zona queda sin señal, o quién ajusta un horario cuando cambia la actividad del local. Responder eso rápido evita visitas innecesarias y reprogramaciones.
Escríbenos por correo a info@gothicmaster.com o llama al +54 9 11 2827 3617. Si el caso es urgente y hay una línea de fachada apagada, indícalo en el asunto: esos mensajes los atendemos primero, dentro del mismo día hábil. Para consultas de configuración, cambios de escena o dudas sobre el cableado de datos, respondemos en un plazo de 24 a 48 horas hábiles. Los pedidos de revisión en sitio se coordinan con al menos dos días de anticipación, porque implican acceso a las nichas técnicas y al tablero de control.
Si tu pregunta es sobre el orden de las etapas, los tiempos de instalación o qué se espera de tu parte antes de empezar, revisa primero las preguntas frecuentes. Si ya definiste el alcance y querés avanzar con una propuesta, escribinos desde la página de contacto.
Cada instalación sigue un orden que ya probamos en fachadas de oficinas, terrazas y conjuntos residenciales. No hay pasos decorativos: cada etapa existe porque el controlador, el cableado o el horario de uso la exigen.
Semana 1
Recorremos el perímetro con el responsable de mantenimiento y anotamos dónde ya hay canalizaciones, qué zonas comparten alimentación y a qué hora se apaga el edificio. De ahí sale un plano de tramos, no una estimación de escritorio.
Semanas 2 a 3
Decidimos cuántas zonas conviene separar y dónde van los controladores. En fachadas largas suele ser mejor dividir por orientación que por piso, porque el sol de la tarde y el de la mañana no piden la misma intensidad.
Semanas 4 a 6
Se instalan los controladores en nichos técnicos y se verifica tramo por tramo antes de programar nada. Si una línea falla aquí, se corrige sin tocar los escenarios ya cargados.
Semana 7
Programamos el horario astronómico, el modo manual para el personal de turno y dos o tres escenas de cierre. La entrega incluye una sesión breve con quien va a operar el sistema, no solo un manual.
Los plazos se ajustan si el edificio tiene actividad diurna y solo se puede intervenir de noche. En esos casos el montaje se reparte en más jornadas, pero el orden de las etapas no cambia.